
El 2 de abril de 1991, Lenny Kravitz lanzó Mama Said, su segundo álbum de estudio.
Dos años después de su debut con Let Love Rule, el artista estadounidense presentó un trabajo más introspectivo, influenciado por experiencias personales como su matrimonio con Lisa Bonet y su creciente fama.
El disco incluyó colaboraciones de Slash, guitarrista de Guns N' Roses, y Sean Lennon, hijo de John Lennon y Yoko Ono.
Colaboraciones clave en el disco
Uno de los temas más emblemáticos de Mama Said es Always on the Run, coescrito por Kravitz y Slash.
Ambos músicos se conocían desde la adolescencia y compartieron estudios en la misma escuela secundaria.
"Slash andaba de gira por Europa. Le pedí que me echara una mano, y se vino a verme. Eso sí, me pidió mucho vodka y hielo. Ambos entramos en el estudio y todo salió rodado. Slash tocó la guitarra, y yo el bajo y la batería. Luego agarré mi guitarra y puse voces", recordó Kravitz.
Otra colaboración destacada fue la de Sean Ono Lennon, quien trabajó junto a Kravitz en la canción All I Ever Wanted, aportando su talento al piano.
Un disco marcado por la vida personal de Lenny Kravitz
Mama Said es conocido como el "álbum del divorcio" de Lenny Kravitz. En 1991, su relación con Lisa Bonet estaba en crisis, y el músico volcó sus emociones en las canciones del disco.
"Fue algo catártico para mí", admitió en entrevistas posteriores. Además, la llegada de su hija Zoë en 1988 y la presión de la fama lo llevaron a un estado de introspección que se reflejó en la música y las letras del álbum.
Impacto y éxito comercial
El disco alcanzó el puesto 39 en el Billboard 200 y vendió más de tres millones de copias en todo el mundo.
En el Reino Unido, tuvo aún más éxito, llegando al puesto 8 del UK Album Chart. Aunque en EE.UU. las ventas alcanzaron cifras de doble platino, la RIAA solo lo certificó como platino.
En 2016, al celebrarse el 25° aniversario de Mama Said, Kravitz confesó que en algún momento consideró modificar algunas canciones, pero finalmente decidió que lo más importante del álbum era el sentimiento que había plasmado en él.